¿Solución a la Crisis?: “Dólar canje”, una forma de evitar la cotización oficial

La resistencia que muestran muchas empresas y particulares a liquidar sus dólares al tipo de cambio oficial (hoy rezagado entre un 50 y 60% con cualquiera de los denominados paralelos), en procura de no realizar semejante pérdida, dio lugar al surgimiento de un nuevo tipo de cambio: el denominado “dólar canje”.

Se trata de la versión local del más conocido “dólar arbitraje o fuga” (o contado con liquidación, como se lo menciona en el jerga financiera), es decir, una operación de arbitraje de monedas absolutamente legal que, para realizarse, necesita que el dinero se traspase intermediando un activo de negociación bursátil local que sólo podrá ser descargado cuando hayan pasado al menos 72 horas de su compra y, en todos los casos, deberá estar nominado en dólares.

La operatoria despuntó en los últimos meses, pero tomó impulso en las últimas semanas ante la acelerada tendencia a la devaluación que el peso mostró en cualquiera de los mercados que no sea el del dólar oficial, plaza que mantiene vida sólo por las liquidaciones vinculadas al comercio exterior.

Para concretarse necesita de un interesado o necesitado de vender dólares legalizados (que figuren en sus declaraciones y se encuentren en cuentas bancarias) y, por lo general, de un agente bursátil u operador que los conecte.

Pero cada vez encuentra más interesados porque los beneficios son mutuos porque:

- quien busca desdolarizarse puede descargar legalmente sus dólares vendiéndolos a un precio que, el último miércoles, superó en un 49% al que le hubieran pagado en una casa de cambio o banco ($ 7,45 vs. 4,99), mientras mantiene neteada perfectamente su posición y evita que el fisco lo indague sobre los faltantes que se producirían si, en busca de un retorno mayor, hubiese vendido sus dólares en la plaza informal.

-quien quiere dolarizarse legalmente evita el riesgo que implica operar con el dólar informal (posibles robos, o falsificaciones) a un costo 7 u 8 % menor que el que pagaría en el mercado informal, suscribiendo un título en pesos que luego liquidará en dólares billete.

UNA PRÁCTICA MAS HABITUAL

El último miércoles las pizarras de la Bolsa porteña dieron cuenta de 107 operaciones de traspaso de este tipo, las que se identifican con la letra “D”.

La enorme mayoría de ellas se hizo mediante el Boden 15 (RO15 según su ticker), un título en dólares emitido bajo ley local por el Gobierno en 2005 y a vencer en el 2015 que paga a sus tenedores semestralmente un interés del 7% anual (en abril y octubre) y actualmente cotiza 33% por encima de su paridad porque -gracias al cepo cambiario- quedó como unas de las pocas vías para acceder al dólar.

Por lo general estos títulos, aunque estén nominados en dólares, se negocian aquí en pesos. De hecho con el Boden 15 hubo ese día 415 operaciones de este tipo, las que se liquidaron a $ 678,50 por lámina de US$ 100. Pero hubo otras 4 registradas para traspasar el título al exterior (liquidadas a US$ 88 por cada 100). Y 102 más (por un monto algo mayor a los US$ 2 millones) que se pactaron a US$ 91 para que un inversor logre capturar dólares y otro obtener más pesos por desprenderse de ellos.

Del simple arbitraje de precios surge que las operaciones que tuvieron como fin sacar dólares del país se hicieron a un cambio implícito de $ 7,71 y las realizadas para cambiar dólares de manos en la plaza local a $ 7,4560.

Esta práctica ya es habitual con este bono usado de empleo, además del Bonar VII (finaliza y paga en 7 meses) y el Boden 13 (caduca a fin de abril), es decir, bonos en dólares emitidos bajo ley argentina y con vencimientos próximos. Ayer mismo se concretaron otras 64 operaciones con este fin que permitieron que otros 2 millones de dólares cambien sin que ningún vendedor sintiera por ello que estaba autoprovocándose un perjuicio.

 

Fuente: La Nación